domingo, diciembre 12, 2010

AVANTASIA en México.

Avantasia
10 de diciembre de 2010
Circo Volador, Ciudad de México



Hay algunos músicos que me parecen imprescindibles y que siempre que surge la oportunidad estoy ahí, viéndolos religiosamente. Y curiosamente son pocas las reseñas de ellos en este blog, uno de estos músicos es Tobias Sammet. Sammet se ha colado ya entre los grandes del Metal teutón, nunca nos dimos cuenta cuando lo logró pero lo hizo.

Tal vez no pongan su Avantasia en la radio, tampoco es tan masivo como otras bandas (al menos aquí) o tal vez no sea ni siquiera considerado por los conocedores de la música, pero Sammet y Avantasia son lo mejor de su género, ha marcado una época y carajo, ¡Qué conciertos ofrece!.
Leyenda después de leyenda, después de leyenda después de otra leyenda, tantos gigantes del power metal alemán en un solo escenario es algo que pocas veces puede verse fuera de algún importante festival o recinto europeo como lo mencioné hace dos años. Esta vez nos han vuelto a dar esa misma oportunidad y aunque parecía imposible, lo han mejorado.

Así es, la mejor gira de Avantasia ha sido esta, ¿por qué?, un nombre: Kiske, dos: Hansen, tres: Bob Catley, ¿quieren otro? Jorn Lande. Los dos primeros se llevaron la foto principal, parte de la legendaria alineación de Helloween durante los Keepers reunida en el Circo Volador era suficiente razón para estar ahí y maldecir como imbécil.


Y así podría seguir, pero el concierto ya había comenzado, el escenario era una versión austera de la gira del 2008 pero no importaba, junto con Sammet estaba su gabinete: Amanda, Paeth, Miro, Felix y Hartmann, iniciaban con Twisted Mind mientras abajo el público ya vomitaba toda la emoción, adrenalina y expectativa contenida, coreaba como podía todo lo que podía, instantáneamente todo el circo era un completo desmadre.
Me lo comentaron mis amigos y fue cierto, desde el inicio se notó la mejoría en la voz de Sammet, no es que sea el mejor vocalista de todos los tiempos pero su voz tiene gran fuerza y cuando anda mal se nota.

Sin variar nada respecto al set anterior continuaron con The Scarecrow que trajo al primer invitado al escenario, Jorn Lande, hablando de voces fuertes este tipo tiene una de la más potentes voces que puedan escuchar en vivo, ya lo había dicho antes pero es que de verdad es impresionante en vivo, el segundo invitado llegó con "The Story Ain't Over", Bob Catley y su voz rocanrolera de nacimiento, sin ninguna clase de esfuerzo y a sus 63 años cantó tan natural que parecía que prácticamente estaba hablando.

Voces y más voces, había muchísima expectativa entre el público por escuchar la legendaria voz de Kiske, chamarra de cuero color roja con negro y con característico gorro saltó al escenario y una voz monumental retumbó entre las paredes del Circo Volador, le costó trabajo al inicio, es cierto, pero no me imagino lo difícil que ha de ser cantar estando enfermo de la garganta, no hubo impedimento, aún estando enfermo lo escuchamos y el público coreó su nombre, una y otra vez durante el resto del show.

Y esas eran las caras más sorprendidas ante la arrolladora respuesta del público, Bob y Kiske y ya antes habían sido advertidos por Sammet, "una vez en México y Sudamérica verían algo que nunca se hubieran imaginado", Bienvenidos a México.



Sí la gira pasada a mi parecer fue de un solo hombre (Sascha Paeth), esta vez la batalla fue más reñida, Paeth mismo estaba ahí recordándonos quien es otra vez con esa guitarra tan bien ecualizada escupiendo solos melódicos a velocidades vertiginosas en cada canción, pero aún quedaba una voz en la guerra de voces.

Caminando lentamente con sombrero de copa y bastón en mano, salió de la parte superior del escenario explicándonos "La muerte es tan solo un sentimiento"

Dead-and-alive, Come a little closer, You and I: Affiliates forevermore and I'm Alive
Death is just a feeling, You and I swapping finitude, and love for diamonds, I'm just a little pale


Impresionante aparición y gran momento, Kai Hansen aportó la dosis exacta de agresividad al concierto, tanto con sus gritos como con sus solos.

La guerra de voces estaba declarada y afortunadamente todo sonó como se esperaba, el sonido estuvo muy bien la gran parte del tiempo, todo fue parte -me imagino- del trabajo de Paeth, quién no solo es el guitarrista de Avantasia, es además el encargado de muchas cosas detrás de Avantasia y así lo dejó claro Sammet, en cuanto al set hasta el momento estaba cargado de todo, canciones del Metal Opera Part I, Part II, The Scarecrow, Angel Of Babylon y Wicked Symphony, aquí y allá, variadito lo mejor de Avantasia y así continuó todo el show.

El set:

  • Twisted Mind

  • The Scarecrow (with Jørn Lande)

  • Promised Land (with Jørn Lande)

  • Serpents in Paradise (with Jørn Lande)

  • The Story Ain't Over (with Bob Catley)

  • Prelude

  • Reach Out for the Light (with Michael Kiske)

  • The Tower (with Michael Kiske)

  • Death Is Just a Feeling (with Kai Hansen)

  • Lost in Space

  • In Quest For (with Bob Catley)

  • Runaway Train (with Jorn Lande,Michael Kiske,Bob Catley)

  • Dying for an Angel (with Michael Kiske)

  • Stargazers (with Jorn Lande,Michael Kiske,Oliver
    Hartmann)

  • Farewell (with Amanda Somerville)

  • The Wicked Symphony (with Jorn Lande,Michael Kiske,Oliver
    Hartmann)

  • Encore:
  • The Toy Master (with Kai Hansen)

  • Shelter From the Rain (with Michael Kiske,Kai Hansen on *broken* guitar)

  • Avantasia (with Michael Kiske,Kai Hansen on guitar)

  • Sign of the Cross / The Seven Angels (with Jorn Lande,Michael Kiske,… more)



Fueron poco más de dos horas ante un circo volador repleto donde hubo de todo, hubo por cierto un momento bastante épico, los coros iban para Kiske al principio, luego para Hansen, algunos pocos para Catley y cuando iban para Sammet, éste interrumpió apresurado, "No no no no, no Tobias, esta noche es de todos los demás" señalando a sus invitados, "esta noche trata de Avantasia" continuó, y entonces se desató el coro "Avantasia, Avantasia". Más adelante, la ovación para Kiske era tan fuerte que no le quedó de otra de hincarse y hacerle reverencia a un público mexicano totalmente entregado, Hansen invadido por los coros ahora hacia él también lo hizo y las bromas, los "qué chingón" y los aplausos del público no pararon.


¡Qué cosas no ha visto ese circo! ¿No les digo?, son conciertos diferentes, inolvidables, en recintos pequeños dónde solo la gente necesaria es la que cabe y nadie más.

Es difícil describir algo que solo experimentándolo se podría comprender, es una serie de factores siempre reunidos, vibra, fanatismo, entrega, buena música. Un concierto inolvidable.

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